jueves, 11 de diciembre de 2014

¿Cuando se empezó a peinar el hombre?

No es baladí la pregunta, no. He consultado en Google y no sabe darme respuesta, solo encuentro una referencia del 195 d.C. y resulta pelín machista: 

"¡Que afeminado es para el hombre afeitarse, peinarse con fineza y arreglarse delante del espejo afeitándose y rapándose la barba para que sean lisas sus mejillas. Porque Dios ha querido que sean finas las mujeres y le agrada su cabello largo como el de los caballos. Pero ha adornado al hombre con la barba así como la melena de los leones, y ha puesto bellos en su pecho como un atributo del hombre y señal de su fuerza y dominio.Clemente de Alejandría (195 d.C.)"

"No deben raparse la cabeza, ni afeitarse la barba… Lev. 21:5"

Pero el hombre tiene casi cinco millones de años de antigüedad y por aquel entonces me temo que le bastaba con quitarse los parásitos más o menos grandes y comérselos. Así que me permito especular sobre el asunto por su trascendencia social y política.

Creo yo que cuando el hombre descubrió que además de ocupar su tiempo en cazar y protegerse de la naturaleza, podía dominar a otros hombres para que cazasen para él y le protegieran, debió comprender que influía, para ganarse la sumisión y el respeto, su atributo capilar que le daba aspecto de fuerza y fiereza. Así que el jefe era el más velludo. Eso ya da pie a pensar que debajo de su poderosa melena el cerebro estaba creando nuevas neuronas y evolución cerebral: "Yo mando".

Hasta el imperio romano ni un solo hombre se atrevía a eliminar el símbolo de distinción y fundamentalmente de virilidad y dominio. Los romanos lo cortaban en contraposición con los bárbaros que llevaban largas barbas y cabello. Y así nos llegó Seneca con pelo corto. En la antigua Grecia sólo los hombres libres llevaban el pelo largo, los esclavos debían tenerlo corto o rapado.

En la Edad Media los hombres comunes llevaban el pelo corto, sin embargo los nobles y los reyes lo usaban largo. Así que las clases dominantes se distinguían, como los primeros homínidos, en llevar melena. 

La calvicie en casi todas las culturas era signo de desgracia y mala salud que únicamente se podía evitar con la oración, las plegarias, el arrepentimiento y ciertas pócimas elaboradas en la negrura de la noche por brujas y hechiceros.

¿Y la morfología del cerebro? ¿seguía las mismas pautas?. Pues me atrevo a sospechar que algo tenía que ver. El jefe era jefe porque podía imponerse a los demás ya fuera por más hábil, más fuerte o más culto y, como hemos visto, más peludo. Si quería mandar tenía que reforzar su musculatura cerebral y eso reforzaba el símbolo capilar. 

Claro que toda esta teoría se me viene abajo cuando avanzamos en los siglos. La organización social y política degenera en la herencia del poder. El pelo largo ya no representa por méritos la jefatura y se sustituye por pelucas. 

En sucesivas épocas el pelo se acorta o se lleva largo, se engomina, se esculpe, se re peina, se tiñe y es representativo de como avanza el hombre hacia la imbecilidad y el "borreguismo". Ahora ya no representa nada salvo "moda". Y debajo de él la "masa cerebral" se encoge.

No he podido saber cuando se empezó a peinar el hombre pero visto lo visto me temo que aquel día en que el hombre le dio más importancia al pelo que al cerebro empezó el declive de la raza humana.

Hasta la semana que viene, Felices Navidades y un poco mejor Año Nuevo









Ludwig van Beethoven


lunes, 10 de noviembre de 2014

¡QUE VIENE EL COCO!

Me levanto cada mañana rezándole a San Judas Tadeo, patrón de los imposibles, por si puede frenar en algo esta convulsa España.

Nos faltan horas al día para informarnos totalmente de todo lo que ocurre y de todo lo que piensan nuestros sesudos analistas. Oigan, es que es un no parar. Caen como un castillo de naipes los corruptos PePeros y Rajoy sigue cual Don Tancredo sin mover un músculo ni siquiera cuando la “encastada” Aguirre le clava un rejón de aquí te espero.

Lo que nos gustó Pedro Sánchez cuando le vimos sonreír ante las cámaras. Madre mía! qué guapo! pero nos ha salido blando, blando, blando…en cien días no nos ha dado sensación de poder (con perdón). Si le miras fijamente un buen rato, como cuando mirabas aquella imagen borrosa de los tres puntitos, acabas viendo la cara de Susana Díaz. 

Los dos grandes partidos se acercan a las municipales con las carnes temblorosas y si piensan en las generales…se meten en la cama con la caja de kleenex a mano. Y mientras, Podemos y su líder, sin desmelenarse, recauda votos hora a hora.

Los votos del cabreo, los votos que vienen de las masas movilizadas que han encontrado la forma de no correr por las calles y ser más eficaces en el resultado. El voto de los recortes, el voto de la contumaz intromisión en la libertad individual, el voto de los parados abandonados y así una lista interminable incluidos los votos de los amigos de Excalibur, que se han convertido en espada vengadora.

La “casta” se ha quedado petrificada, como un niño al que le dicen ¡qué viene el coco! incapaz de reaccionar.

Pero esto es serio, un político es una persona que ha asumido la enorme responsabilidad de representar a los ciudadanos, ha asumido la enorme responsabilidad de velar por el bien estar de los ciudadanos, ha asumido la enorme responsabilidad de administrar los bienes comunes del país y por ello no puede permitirse el lujo de “hacerse el suizo” y esperar que el adversario se consuma por sí mismo según corra el tiempo y se desvelen sus puntos débiles.

Porque los puntos débiles de Podemos ya se saben ahora. Sus teorías son seductoras pero les falta solidez a la hora de ponerlas en marcha. Moncloa no es solo repartir justicia y felicidad, es negociar, negociar y negociar para conseguir la cuadratura del círculo que consiste en hacer tortillas sin romper huevos. Y eso es muy complejo. Requiere grandes dosis de sensatez y honradez. Y no es una garantía llegar “limpio” porque casi la totalidad de los que han pasado por el poder han acabado “pringados” hasta la médula.


Así que, no es solo una cuestión de personas, es una cuestión de estructuras. Hemos creado una sociedad para la que no encuentro el adjetivo que englobe sus deficiencias, así que lo simplifico: de mierda.

viernes, 31 de octubre de 2014

El hombre depende de la estructura económica de su tiempo. Karl Marx

Cuando hablamos de imperialismos en el mundo actual, no hablamos de grandes potencias estatales. No hablamos de estructuras militares y políticas poderosas. Hablamos de multinacionales. Hablamos de poderes reales. Hablamos de industrias de armamento, de ocio, de consumo, de pensamiento y de comunicación.  Somos ciudadanos de un mundo gobernado por la fuerza económica. Ya no se puede hablar de civilizaciones, porque la civilización moderna es común a todos los rincones del mundo. Estamos metidos en un sistema puro y duro de moneda y economía.
Por ello es tan patética toda la pantomima política que pretende maquillar la dura realidad de nuestra dependencia impotente a los intereses de quienes dominan el mundo. ¿Creen de verdad que a alguien le importa el futuro o bienestar individual o colectivo de unos agricultores europeos? ¿Creen de verdad que las negociaciones, leyes, normas y demás juegos políticos son reales? ¿Creen de verdad que somos dueños de nuestro futuro?. Seremos lo que quieran que seamos y no podemos modificar un ápice nuestro futuro ya predeterminado. Tendremos olivos si así le interesa a la economía mundial dominante, tendremos algodón si así le interesa al poder, tendremos vacuno hasta donde nos permita el interés económico dominante, sea beneficioso a los intereses multinacionales y nada más.
Mientras tanto, 840 millones de personas subnutridas en el mundo (forma parte del juego)
Amigos, entramos en el mes previo al del consumo, la felicidad en rojo y dorado y el turrón. Que les sea leve. En memoria de mi hija Adelita, sigo sucumbiendo al adorno casero, el árbol y el Belén insólito en el que tengo una cabra más grande que San José y un Palacio de Herodes más pequeño que las gallinas. Mi hija era la única que enderezaba las palmeras que siempre se caían y se pasaba el mes colocando los elementos de forma que pareciera que tenían perspectiva...terminaba formando parte del escenario de tanto ocuparse de él. Al menos quedan buenos recuerdos de todas las épocas de nuestra vida. Aprovéchenlos todos.
Con afecto hasta la semana que viene


El gen de la nobleza

Alguien me dijo una vez: “Los dirigentes políticos deberían ser de familias ricas, así, se dedicarían a mejorar la vida de los demás sin riesgo de corromperse”. Lo consideré simplista, desgraciadamente son muchos los ejemplos de ricos robando.

Luego entendí lo que realmente quiso decirme, “la buena cuna da más posibilidades de una educación estricta y ética”. Pues tampoco. De ello dan testimonio la miríada de sinvergüenzas ilustres.

Y llegué a una conclusión: Es un gen!. Debe haber un gen que propicia un férreo código moral: el gen de la nobleza. Transmisible pero no siempre transmitido.

Del latín nobilis que significaba principal, excelente, superior. Aristóteles denominó a la nobleza eughenia, que en griego quiere decir “bien nacido”, y la definió como la antigüedad de la riqueza y el mérito. Para Cicerón la nobleza se fundaba en la virtud y sus privilegios se desprendían de los miramientos que la sociedad debía a la vida virtuosa. Sócrates nos dice que la virtud de la nobleza nos permitirá tomar las mejores acciones y con ella podremos distinguir entre el vicio, el mal y el bien. Platón plantea que el ser humano dispone de tres poderosas herramientas: Intelecto, Voluntad y Emoción. Y tres virtudes para manejarlas: Sabiduría, Valor y Autocontrol, todo ello produce la virtud y merecimientos de la nobleza en el ser humano. Según Platón Nobleza y honra se distinguen en que la primera es por linaje y la segunda por propia virtud y merecimientos,

En siglos anteriores, ambas, linaje y virtud eran, frecuentemente, comunes en clases dirigentes. Había un código no escrito que aquel que se dedicaba a la política debía ser honesto y eficaz. Las familias de la nobleza
eran un referente importante en la vida de la sociedad hasta el siglo XX. Todo estaba en sus manos: la política, el dinero, la educación, la cultura, la vida social, por lo tanto, como eran o lo que hacían tenía mucha trascendencia y (nobleza obliga) cumplían con el código.

Rompió la hegemonía nobleza-linaje Napoleón, un gran estadista-visionario que dejó configurada la Unión Europea, y con el siglo XX y las dos guerras mundiales el gen de la nobleza perdió presencia y llegaron al poder y a la política hombres poseedores del gen de la ambición.

Tuvieron su lugar en la historia Adenauer, Roosevelt,  Einstein, Juan XXIII, Churchill,  Kennedy y en la última mitad del siglo XX, el gen de la nobleza, sin caldo de cultivo en el que prosperar, desapareció.

Ya está, se acabó. Sin gen de la nobleza ha nacido una nueva clase política: Los mediocres. Ni nobleza, ni linaje ni virtud. Solo avaricia, corrupción, ignorancia, inoperancia. Los nuevos estadistas son tan cortos de inteligencia como “largos” de mano. Ha surgido un nuevo gen, el gen-cutre que se transmite por contagio.


domingo, 12 de octubre de 2014

Hermano lobo, hermano buitre



Es verdad que San Francisco no tenía hermanas ovejas, así que podía amar a los hermanos lobos y a los hermanos buitres.

Es verdad que San Francisco vivía en Asis y en el siglo XII lo que hace todo más sencillo porque no había Ministerio de Agricultura ni agentes forestales y los lobos hambrientos se zampaban a los vecinos directamente. Por lo tanto las hermanas ovejas estaban a salvo.

Bueno pues San Francisco quería proteger a la especie humana que no estaba en vías de extinción pero que él veía bastante próxima al chimpancé, así que se puso a aleccionar al hermano lobo y a transmitirle sus doctrinas de amor y paz…y el hermano lobo le creyó y se puso a ser bueno, pero un día salió un ganadero del pueblo y le pegó una zurra de aquí te espero y el hermano lobo se cabreó, le dijo a San Francisco que hasta otra y volvió al bosque. Esa noche se cenó a un paisano del pueblo. 

Los ecologistas lo defienden, no quieren que desaparezca como otras muchas especies, por culpa de los desmanes brutales del hombre. Pero los ecologistas no suelen tener hermanas ovejas ni viven en nuestros campos del primario reino de Castilla y León.

El Ministerio sufre de esquizofrenia: Si desaparece el lobo se le echan encima como lobos los ecologistas, si protege la especie tiene que rascarse el bolsillo para indemnizar, los ganaderos ya no disponen de pastores y los  cazadores siguen disputando las mismas especies para su actividad que los lobos para su alimentación. 

El lobo es lobo y tiene hambre. La desertización de muchas zonas, la caza a mansalva de otras especies que le servían de alimento, la invasión de territorios por el hombre, los incendios forestales y las infraestructuras viales hacen que el lobo se repliegue a zonas menos pobladas, sin embargo, la existencia de especies como cérvidos o jabalies en libertad no basta para la supervivencia del lobo en la mayor parte de los territorios, por lo que éste recurre a otras fuentes de alimento, especialmente cabaña ganadera.

Hace dos años tuve que sacrificar una vieja y querida yegua que sufría en su estado terminal de vejez. Resulta que sacrificarla como Dios manda me costaba como las honras fúnebres de una alta dignidad, así que hice lo que no se puede, un amigo la sacrificó y otro la dejó en el monte para alimento de los hermanos buitres, hermanos lobos o lo que fuera.

Quizás si San Francisco viviera ahora y fuera ganadero, como santo prudente, cuidaría que sus rebaños estuvieran bien protegidos, porque el lobo no puede llegar a donde no tiene acceso.


Y como santo prudente quizás fuera chispita ecologista. Lo que no sería es agente forestal porque Dios no le permitiría obedecer las consignas de un superior esquizofrénico.